La Taconuda | L010926

La Taconuda, de noche, en la calle

Ficha del Archivo

  • Nombre del caso: La Taconuda (la de los tacones). No confundir con La Planchada ni con La Llorona.
  • Clasificación: L010926.
  • Lugar: México y Centroamérica. El relato de esta entrada es de Nueva Concepción, Chalatenango, El Salvador. La misma figura se cuenta en Querétaro, Valle de Bravo, Guatemala y Honduras.
  • Zona específica: Calles y carreteras después de las once. En Querétaro: colonia Carrillo Puerto, calle Narciso Mendoza. En Guatemala: Cerrito del Carmen y zona 11.
  • Fecha o periodo: Se cuenta desde hace años. El encuentro de Claudia Carrillo lo recogió TCS el 3 de junio de 2025. En Carrillo Puerto, Querétaro, los vecinos llevan más de treinta años con el mismo ruido.
  • Tipo de fenómeno: Aparición de noche. Se le conoce por los tacones. A veces se ve una silueta; a veces solo se oye.
  • Fuentes principales: Claudia Carrillo, Jesús Gutiérrez y Francisco Portillo, en TCS Ahora (Elizabeth Alas, 2025). TV Azteca Querétaro, sobre Narciso Mendoza. Óscar Cano / Soy502, Guatemala. Corpus de Literatura Oral, Tegucigalpa.

La moto de Claudia

Cuando Claudia Carrillo sacó la moto esa noche, no iba a buscar un fantasma. Iba a llegar.

Nueva Concepción, en Chalatenango Centro, de día es como cualquier otro pueblo. Tiendas, motos, gente que se saluda, el calor pegado al asfalto. Claudia vive ahí. Esos tramos se los sabe. De noche el pueblo se queda solo. El que cierra el negocio, el que viene de otro lado, el que no alcanzó combi, ya sabe que la hora fea empieza como a las once y se alarga hasta la una. Ella iba cerca de medianoche. El faro de la moto cortaba un pedazo de carretera sin peatones. No iba del todo sola: más atrás, a su lado, iba un carro con tres personas. Una era amiga. A esa hora uno va con ganas de llegar y sin mirar mucho a los lados.

No venía pensando en otra cosa más que en llegar. Le preocupaba la hora, y lo de siempre: un asalto, un hueco, alguien en la vía. Una noche como cualquier otra. Lo único distinto era que venía más tarde de lo normal.

En el andar de la moto alcanzó a distinguir una silueta. No supo si era hombre o mujer. Caminaba de ida. No saludó. No pidió aventón, aunque en ese tramo, a esa hora, no debería haber nadie a pie. Caminaba con prisa, haciendo mucho ruido con los tacones. Claudia no sabía nada, pero el cuerpo sí: las manos se le pusieron raras. Los pies también. En el carro, la amiga no se puso a discutir qué era aquello. Aceleró. Después Claudia lo contó con las mismas palabras que le dio a TCS: iban con tres personas; él o ella, no sabía qué era realmente; cuando lo vieron se les pusieron raras las manos, los pies; la amiga aceleró de lo mismo que se pusieron erizas, a temblar; se sintió bien feo.

El cuerpo se dio cuenta primero, y se fueron. Claudia no se bajó a comprobar. A esa hora el pueblo está solo. Silencio, y si acaso un perro. Nadie en su sano juicio se baja a comprobar.

Al día siguiente el nombre ya estaba. No se lo sacó ella. Lo tenía el pueblo: La Taconuda.

Fuente del relato

Esto no lo inventamos. Claudia Carrillo, de Nueva Concepción, se lo contó a TCS el 3 de junio de 2025. La nota es de Elizabeth Alas. Claudia habla de la moto, de la silueta y de cómo se le puso el cuerpo. Gutiérrez y Portillo, vecinos, hablan de la hora y de lo que se cree en el pueblo. Aquí contamos esa noche con más calma. No le pusimos un final que ella no dijo.

«Íbamos con tres personas, él o ella no sé qué es realmente, pero iba y cuando lo vimos se nos pusieron bien raras las manos, los pies y una amiga hasta aceleró el carro de lo mismo que nos pusimos erizas a temblar y se sintió bien feo.»

Claudia Carrillo, en TCS Ahora — «La Taconuda»: el misterio nocturno que aterra a Nueva Concepción, 3 junio 2025. Reportaje de Elizabeth Alas.
Motocicleta de noche en un pueblo centroamericano, recreación de la noche de Claudia Carrillo

El caso

Quien anda en estos temas ya conoce a las mujeres de la noche: la Llorona, la Planchada, la Sayona. La Taconuda no es de río ni de hospital. Es de calle. Se le reconoce por los tacones. A veces se ve una figura. Casi siempre se oye primero. Y cuando volteas, no hay nadie. Al día siguiente nadie discute lo oído. Le ponen el nombre.

Calle vacía de madrugada, recreación del tramo donde se oyen tacones y no hay nadie

Cada pueblo le pone una historia distinta a la muerta. En Valle de Bravo hablan de una mulata a la que mataron por defender a un amante. En el Centro Histórico de Guatemala, Óscar Cano recoge a Eloisa: vestido rojo, Cerrito del Carmen, tres hijos, el cuerpo en la calle y nadie pagó. Otra versión, Ana o Mariana, para taxistas y aparece en un basurero de la zona 11; los taxistas oyen tacones, paran, y al otro día —en la más fea— basura en la boca. En Tegucigalpa una mujer le cuenta a su prima que era novia de un busero, murió en un choque, y ahora se sube a los taxis de Villa Nueva: cuando el chofer voltea a cobrar, ya no está, o está con un puñal. En Querétaro, colonia Carrillo Puerto, calle Narciso Mendoza, llevan más de treinta años con el mismo taconeo; un muchacho que hacía favores en moto, una noche sin nadie, oyó los pasos y no vio el cuerpo.

No es la misma muerta en todos lados. Lo que se parece es el oído: una calle que suena a mujer y está vacía.

Contexto: un nombre, muchas calles

Por eso se cuenta de México a Centroamérica. Un tacón se reconoce enseguida. Si no hay nadie, el ruido no tiene dónde acomodarse. En callejón de piedra rebota. En colonia de asfalto, también. Se le pega al que camina solo, al que maneja tarde, al que cierra el negocio. Es la misma advertencia de siempre, la del Cadejo en el camino y la del ánima sola en la puerta: no salgas, no pares, no voltees tan tarde.

Tacones en el asfalto de madrugada

En Carrillo Puerto la escena se parece a la de Claudia, aunque el vehículo sea otro. El de los favores —la tele no le puso nombre— recorre Narciso Mendoza de madrugada, oye tacones junto a la moto, busca y no hay nadie. Los vecinos no le hablan del viento. Le dicen: es La Taconuda. Si algún día se escribe entero, sería otro relato. Aquí queda al lado del de Claudia: misma hora, mismo ruido, otra ciudad.

Y no es La Planchada. Esa anda en hospitales, de blanco, la ropa impecable. Tampoco es La Llorona: esa es agua, hijos y llanto. La Taconuda es calle y calzado. Si las juntas, te queda una sola «mujer fantasma» y se te pierde lo que cada una hace. En este archivo no las revolvemos.

Interpretaciones y explicaciones

a) Lo que se cuenta

  • El ruido te hace voltear. Un tacón se oye y uno gira la cabeza. En una calle vacía, eso basta para que arranque el miedo.
  • Casi siempre el que transita es hombre. Taxista, busero, motociclista, el que sale tarde del trabajo. En Tegucigalpa, si voltea, hay puñal. En Chalatenango, por ahora, se les pone la piel de gallina y aceleran.
  • Ni siquiera se ve bien si es mujer. Claudia no supo si era él o ella. Gutiérrez tampoco. El nombre es de mujer. La figura, a veces, no.

b) Lo que también puede ser

  • Eco. Piedra, asfalto mojado, el motor de la propia moto: el oído se confunde con facilidad.
  • Alguien de carne. Gutiérrez lo dice claro: puede ser una persona vestida raro, que no sabe caminar en tacones. En un pueblo chico, el que anda de noche se vuelve leyenda en dos semanas.
  • El miedo se pega. Iban varios. Uno se pone erizo y los demás también. Pasa.
  • La cámara que nadie muestra. En estos temas siempre hay una grabación de la que todos oyeron y nadie tiene. Hasta que no aparezca, es puro dicho.

Analogías

Si uno anda en esto, la compara con el Silbón: el silbido te engaña con la distancia. Con el Cadejo: te sale en el camino de noche. Con la Sayona o la Ciguanaba: se le aparece al que va tarde. Ninguna de esas taconea. Ese es el dato que la distingue.

Testimonios y registros

  • Claudia Carrillo, moto, medianoche, Nueva Concepción, Chalatenango. TCS Ahora, 3 junio 2025 (Elizabeth Alas): «La Taconuda»: el misterio nocturno que aterra a Nueva Concepción.
  • Jesús Gutiérrez y Francisco Portillo, vecinos: entre las once y la una, no sabían si era hombre o mujer, y Portillo habla de un aviso a la familia.
  • Colonia Carrillo Puerto, calle Narciso Mendoza, Querétaro. TV Azteca Querétaro, 2024: taconeo de madrugada, un motociclista de favores, más de treinta años de relatos en la colonia.
  • Valle de Bravo: la mulata asesinada. DigitalMex, 2023.
  • Guatemala: Eloisa / Cerrito del Carmen (Óscar Cano, Soy502). Otra versión, taxistas y zona 11.
  • Tegucigalpa: taxistas, Villa Nueva, la novia del busero. Corpus de Literatura Oral (una informante que lo oyó de su prima).

Conclusión CDM

  • Qué se sabe: de México a Honduras se cuenta la misma cosa: tacones en una calle vacía. En 2025 Claudia Carrillo dijo que vio una silueta y se le pusieron raras las manos. En Querétaro, en Narciso Mendoza, llevan años oyendo lo mismo.
  • Qué no puede comprobarse: que sea un espíritu. Que exista esa grabación. Que Eloisa, la de Valle de Bravo y la novia del busero sean la misma muerta.

No partimos del mito. Partimos de una mujer en moto que no pedía ver nada, vio de todos modos, y al día siguiente el pueblo ya tenía el nombre. Eso es lo que hay que contar primero. Lo demás es el mapa: dónde más se oye el mismo ruido.

Registro adicional

La Taconuda · Claudia Carrillo · Nueva Concepción · Chalatenango · Carrillo Puerto · Narciso Mendoza · Querétaro · Tacones · Leyenda urbana · L010926

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