La Bruja de los Bell | Bell Witch | A180826
En la granja de John Bell, Adams, Tennessee, una voz golpeó paredes y enfermó al dueño. El caso Bell Witch quedó en hemeroteca, no en misa.
El índice completo de La Calle del Miedo. Leyendas, fenómenos, investigaciones y testimonios ordenados cronológicamente. Busca un caso o recorre por mes.

Filtra este listado por título o texto. El mes de arriba, si está marcado, sigue aplicando.
En la granja de John Bell, Adams, Tennessee, una voz golpeó paredes y enfermó al dueño. El caso Bell Witch quedó en hemeroteca, no en misa.
En el camino del Tolima, entre seis y nueve de la noche, una mujer hermosa sonreía demasiado. Cuando el fósforo iluminó su boca, ya era tarde.
En la cuna irlandesa el bebé ya no comía ni lloraba como antes. El folklore dice que el Otro Pueblo dejó un sustituto que ocupa el lugar.
En el borde del bosque algo repitió su nombre con su propia voz. La linterna mostró brazos demasiado largos y una sonrisa que no llegaba a los ojos.
En la granja noruega sonaron las llaves y una voz dijo que ya había llegado. Cuando salieron a recibir, no había nadie. Luego entró quien debía.
En la plaza lo vieron cruzar con su capa y su paso. Minutos después entró por el otro lado. El doble no habló; solo se adelantó a su biografía.
En González Saracho, de madrugada, un hombre de ropas oscuras se arrodilló en el umbral de San José y rezó sin cruzar la puerta.
En el Moldava el Maharal escribió Emet en la frente del Gólem y la arcilla cobró vida. Cuando borró una letra, Verdad se volvió Muerte.
Alexandra David-Néel creó un tulpa: un monje visible para otros. Semanas después ya no obedecía. Seis meses tardó en disolverlo.
© 2026 La Calle del Miedo — Todos los derechos reservados