La casa de Francisco Juárez en Celaya | L100326
Un hombre rentó la 903 de Francisco Juárez, en Celaya. De noche una niña se le aparecía, le azotaba las puertas y le gritaba que se fuera de su casa.
Un hombre rentó la 903 de Francisco Juárez, en Celaya. De noche una niña se le aparecía, le azotaba las puertas y le gritaba que se fuera de su casa.
En la México-Toluca, el GPS reinició y una niña de blanco caminó en el arcén a la velocidad del auto.
Al borde del cenote, copal y trueno abrieron la lluvia sobre el milpero: Chac respondió cuando el pozo pidió respeto. En las Siete Luminarias se cuenta todavía.
Algo se desprendió del acantilado y cayó sobre la traza. No era piedra: un cuerpo pequeño, pelo negro, antebrazos largos. Lo sujetaron. Le pusieron Jacko.
En el muelle de Córdoba, la mulata acusada se alejó en barca sin remos mientras el mar se calmaba de forma imposible.
Tras la función, en el teatro del Capi Oviedo, los títeres giraron la cabeza al unísono sin piolero en la sombra.
© 2026 La Calle del Miedo — Todos los derechos reservados