El Poraka | L300626
Durante un hangi, una piedra sale sola del hoyo y el pueblo pide perdón al poraka.
Durante un hangi, una piedra sale sola del hoyo y el pueblo pide perdón al poraka.
Junto al hielo ártico, un niño oye cantar a la qalupalik bajo la grieta y la madre canta para tapar la voz.
En Notre-Dame, bajo la lluvia, una gárgola giró la cabeza de piedra hacia la nave como si buscara algo dentro.
En el Rin, el canto del Loreley hizo soltar el timón; solo la cera en los oídos salvó al barco de la roca.
En los Pirineos, bajo luna llena, un pastor despertó junto al redil con lana en las uñas y sangre en los dientes.
En un fiordo noruego, una cabeza rocosa surgió bajo el puente y exigió tres preguntas antes de dejar pasar a la viajera.
En Serbia, un hombre pálido firmó en el concejo; la pluma sangró y reveló uñas azules de vukodlak.
En Point Pleasant, 1966, los faros iluminaron ojos rojos en una figura alada junto al TNT plant. Mothman.
En Bluff Creek, un guardabosques vio una silueta erguida cruzar el claro y dejó una huella más larga que su bota.
En Puebla, huellas de jaguar y hombre se superpusieron en el patio; un gruñido pronunció el nombre de la curandera.
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