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FICHA DEL ARCHIVO
Nombre utilizado: D.B. Cooper / Dan Cooper
Fecha: 24 de noviembre de 1971
Lugar: Estados Unidos (Oregón – Washington)
Clasificación: Crimen sin resolver / Desaparición
Estado del caso: Abierto durante décadas, cerrado sin resolución oficial
el caso de D.B. Cooper
24 de noviembre de 1971.
Aeropuerto de Portland, Oregón.
Un hombre de mediana edad, traje oscuro, camisa blanca y corbata negra aborda el vuelo 305 de Northwest Orient Airlines con destino a Seattle. Compra su boleto en efectivo. Se registra como Dan Cooper.
Nada en él parece fuera de lugar.
Minutos después del despegue, le entrega una nota a la azafata. Ella piensa que es un número telefónico. No lo lee de inmediato. Él se inclina y le dice, con calma:
—Señorita, será mejor que lea el mensaje. Tengo una bomba.
En el maletín que lleva consigo hay cables, baterías y cilindros. Nunca se confirmará si el artefacto era real, pero nadie quiso comprobarlo.
Las instrucciones son claras:
200 mil dólares en efectivo.
Cuatro paracaídas.
Un camión de combustible esperando en Seattle.
El avión aterriza. Los pasajeros son liberados. Cooper permanece a bordo con la tripulación mínima. Recibe el dinero, los paracaídas y ordena despegar nuevamente, esta vez rumbo a México, a baja altura y baja velocidad.
En algún punto sobre el noroeste de Estados Unidos, en plena noche, Cooper se levanta, se coloca un paracaídas, abre la escalerilla trasera del Boeing 727…
y salta al vacío.
Nunca se le vuelve a ver.
Análisis
El secuestro de D.B. Cooper es el único caso de piratería aérea en la historia de Estados Unidos que jamás fue resuelto.
El FBI investigó durante más de 45 años.
Se analizaron cientos de sospechosos.
Se rastrearon bosques, ríos y montañas.
Se revisaron billetes marcados.
Nada.
En 1980, un niño encontró parte del dinero enterrado en la orilla del río Columbia. No hubo más hallazgos concluyentes.
En 2016, el FBI anunció oficialmente el cierre activo de la investigación. El expediente, sin embargo, quedó abierto al público.
Hechos confirmados
- El dinero entregado fue real
- Los paracaídas también
- Cooper conocía detalles técnicos del avión
- Saltó en condiciones extremas: noche, lluvia, bosque, frío
- Nunca se encontró el cuerpo
- Nunca se recuperó la mayor parte del dinero

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Teorías principales
Cooper murió durante el salto
La versión oficial más aceptada.
Las condiciones eran extremadamente peligrosas.
Problema:
Nunca apareció el cuerpo.
Cooper sobrevivió y escapó
Teoría popular.
Algunos creen que tenía entrenamiento militar o aéreo.
Problema:
Nunca gastó el dinero de forma rastreable.
Cooper no era quien decía ser
“Dan Cooper” podría ser un alias inspirado en un cómic europeo.
El nombre D.B. Cooper ni siquiera aparece en el boleto original; fue un error periodístico que quedó para la historia.
Análisis CDM
D.B. Cooper no encaja en el perfil clásico de criminal.
No buscó fama.
No dejó manifiestos.
No reivindicó causas.
Planeó el acto con precisión quirúrgica…
y luego se borró a sí mismo.
Eso es lo inquietante.
No sabemos si fue un genio, un suicida o un hombre desesperado.
Lo único claro es que desaparecer era parte del plan.
En un mundo obsesionado con dejar rastro, Cooper hizo lo contrario:
se convirtió en un vacío documentado.
Registro final
Tal vez murió en el bosque.
Tal vez vivió el resto de su vida bajo otro nombre.
Tal vez el dinero nunca importó.
D.B. Cooper no dejó herederos, ni confesiones, ni pruebas finales.
Dejó un expediente incompleto.
Y en los archivos, a veces, lo más perturbador es lo que falta.
Fuentes y registros
- Archivos del FBI (caso D.B. Cooper)
- Prensa estadounidense, 1971–1980
- Investigación histórica y documental
- Testimonios de tripulación del vuelo 305
Más historias en Archivo General
Más información de D.B. Cooper en BBC
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