Poltergeist | E170926

Poltergeist, de noche

Definición

El poltergeist es, en el folclore europeo y en la investigación de lo anómalo, un disturbio atribuido a una presencia que no se deja ver: golpes, objetos que se desplazan, puertas que no tenían viento. A diferencia del fantasma que se aparece, al poltergeist se le conoce sobre todo por lo que mueve. El término nombra un tipo de fenómeno, no un muerto con biografía.


Origen y etimología

La palabra es alemana: poltern, hacer ruido, y Geist, espíritu. El uso se consolida en el ámbito germánico y luego en la literatura inglesa de casos domésticos, para distinguir el espíritu ruidoso del espectro que se ve en un pasillo.


Antecedentes históricos y literarios

Crónicas europeas de Edad Moderna ya anotan casas que golpean: vajilla que vuela, piedras que caen en recintos cerrados, camas que se zarandean. En el siglo XX el lema entra en la parapsicología —Price, Roll, los expedientes de “persona focal”— y en la cultura de masas con el cine. El archivo mexicano lo usó después para vender casas y ouijas; el nombre europeo ya estaba hecho.


Descripción tradicional

Las atribuciones cambian según la casa y la época. Suelen repetirse:

  • Golpes en muros, suelos o cabeceros, sin cuerpo a la vista.
  • Objetos que se desplazan, caen o aparecen en otro cuarto.
  • Ruidos de pasos o de vajilla cuando la casa está quieta.
  • Una persona —a menudo joven— alrededor de la cual se concentran los disturbios.
  • Poca o ninguna figura visible: el fenómeno es el movimiento.

Origen, adquisición o manifestación

En la tradición el poltergeist no se “adquiere” como un pacto. Se manifiesta en un recinto, a veces tras una sesión de ouija o un duelo, a veces sin rito alguno. La literatura parapsicológica insistió en un foco humano: tensión, pubertad, una casa donde ya había golpes de otro tipo. Eso es creencia e hipótesis de caso, no una prueba de laboratorio.


Prácticas de protección, control o defensa

Entre lo que se usaba:

  • Bendición de la casa o del lecho.
  • Exorcismo cuando el caso se leía como demonio.
  • Mudanza, o abandono del cuarto.
  • Ignorar los golpes, en versiones que tratan al fenómeno como un niño que busca atención.

Marco cultural y geográfico

  • Europa germánica e Inglaterra, de donde sale el lema.
  • Casos domésticos en América, incluido México, con otros nombres: casa embrujada, infestación, ente.
  • Siglo XX mediático: libro, tele, cine.

Interpretaciones

Folklórica. Un espíritu ruidoso que toma la casa y avisa con objetos, no con un rostro.

Antropológica. Un nombre para el miedo doméstico cuando la violencia, el duelo o la fama necesitan un culpable que no sea de carne.

Científica. Se ha propuesto fraude, corrientes de aire, microsismos, y —en la parapsicología— una psicocinesis espontánea ligada a un adolescente. Ninguna de esas lecturas cierra, por sí sola, un expediente de tele.


Conceptos relacionados


Archivos CDM relacionados


Nota editorial CDM

Esta entrada describe el concepto en su contexto cultural e histórico. No certifica que una silla se levante sola. Quien busque una noche o un caso, que vaya a los archivos de Leyenda o de expediente. Para contrastar el lema en otro repertorio: Wikipedia, «Poltergeist».

Registro Digital CDM

Actualizaciones, más historias y material exclusivo en nuestras redes oficiales.

Versión para lectores de pantalla: Ver versión en texto plano de este artículo

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© 2026 La Calle del Miedo — Todos los derechos reservados

Scroll al inicio