El Onryō | L070726
En un suburbio japonés, un onryo subió del pozo arrastrando el cabello sobre el rostro. La casa amaneció con manos húmedas en cada puerta.
En un suburbio japonés, un onryo subió del pozo arrastrando el cabello sobre el rostro. La casa amaneció con manos húmedas en cada puerta.
En Connemara, un caballo negro se detiene ante una casa y la cabeza sin cuerpo marca quién no verá el amanecer.
En la niebla de Norfolk, un perro negro de ojos rojos cruza el sendero del pescador sin tocarlo.
Al lavar ropa al atardecer, una muchacha sigue un canto entre los juncos hasta que el lago la toma de la cintura.
Junto al río neozelandés, un pastor pasa la noche entre risas y piedras que marcan un kehua.
En un camino de tierra, unas luces flotantes acompañan al camión hasta que el pueblo aparece a lo lejos.
En una noche de tormenta en Jamaica, un duppy cruza el umbral y acepta el ron dejado en el suelo.
De regreso por La Habana Vieja, un músico siente pasos dobles y sombras en ventanas que deberían estar oscuras.
En una carretera solitaria, una mujer de blanco sube al auto y el asiento amanece mojado y vacío.
En una noche de verano, un niño oye respirar dentro del armario y la madre usa la vieja costumbre de la leche.
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