Ovni | e170926
Un OVNI es, en sentido estricto, un objeto volador no identificado: algo visto en el cielo o cerca del suelo al que no se le da, en el momento, un nombre civil o militar.
Un OVNI es, en sentido estricto, un objeto volador no identificado: algo visto en el cielo o cerca del suelo al que no se le da, en el momento, un nombre civil o militar.
Un ángel caído es, en la tradición judeocristiana, un ser celestial que pierde su puesto por rebelión, transgresión o deseo y queda del lado del abismo.
La necromancia es el arte, atribuido a magos y a grimorios, de consultar a los muertos para obtener saber, tesoro o presagio.
El duende es, en el folclore ibérico y en el de América hispana, un ser de tamaño pequeño que habita umbrales: la casa, el monte, el agua, el tesoro mal mirado.
La licantropía es la creencia —y, en clínica, también el nombre de un delirio— de que una persona se transforma en lobo o en otro animal feroz.
El poltergeist es, en el folclore europeo y en la investigación de lo anómalo, un disturbio atribuido a una presencia que no se deja ver: golpes, objetos que se desplazan, puertas que no tenían viento.
Javier llevaba la cuenta del taxi cuando una niña de vestido blanco le pidió los columpios de la Alameda. Al tomarla del brazo, el cuerpo estaba helado.
En el desnivel, de madrugada, una mujer de vestido y cabellera se deja ver. Cuando se acercan, el rostro es de caballo.
Fray Arroyo iba al baño con la vela del Santísimo cuando una mano peluda le tapó el rincón. Anda y préndela de donde yo la prendí, le dijo, y se acabó.
Lovecraft armó el Necronomicón como lomo de sus relatos, le escribió una ficha en 1927 y en 1936 dijo que era imaginario. En 1977 Avon imprimió un volumen con ese título.
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