Duende | E170926
El duende es, en el folclore ibérico y en el de América hispana, un ser de tamaño pequeño que habita umbrales: la casa, el monte, el agua, el tesoro mal mirado.
El duende es, en el folclore ibérico y en el de América hispana, un ser de tamaño pequeño que habita umbrales: la casa, el monte, el agua, el tesoro mal mirado.
La licantropía es la creencia —y, en clínica, también el nombre de un delirio— de que una persona se transforma en lobo o en otro animal feroz.
El poltergeist es, en el folclore europeo y en la investigación de lo anómalo, un disturbio atribuido a una presencia que no se deja ver: golpes, objetos que se desplazan, puertas que no tenían viento.
Javier llevaba la cuenta del taxi cuando una niña de vestido blanco le pidió los columpios de la Alameda. Al tomarla del brazo, el cuerpo estaba helado.
En el desnivel, de madrugada, una mujer de vestido y cabellera se deja ver. Cuando se acercan, el rostro es de caballo.
Fray Arroyo iba al baño con la vela del Santísimo cuando una mano peluda le tapó el rincón. Anda y préndela de donde yo la prendí, le dijo, y se acabó.
Martin y Lighter iban en camión por la National Pike cuando algo alado pasó a veinticinco pies. Confirmaron lo que el periódico ya contaba: el Snallygaster del valle.
Un grupo de amigos se perdió de noche en la Blue Ridge Parkway, cerca de Boone. La conductora vio un ciervo en el asfalto; luego dijo que estaba en dos patas.
En otoño el humo de las castañas se ve de lejos. Llegó una anciana pidiendo calor, parecía de la familia, y el hígado salió sin herida. Spearfinger.
En el Yom Kippur el sumo sacerdote cargó las culpas del pueblo sobre un chivo y lo mandó al desierto. Levítico lo nombra: para Azazel.
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