El chaneque del Grijalva: Una Leyenda de Tabasco | L031026-27
Noche en la ribera del Grijalva. El que vuelve oye un chiflido de niño que no es niño. La vereda se tuerce y el río parece cambiársele de lado. Se pone la camisa al revés, no responde, camina contra su huella. El manglar se queda con la voz.

