Tablero Ouija: folclore, creencias populares y lo que dicen las investigaciones | L140726
Cuatro adolescentes en Guadalajara dejaron el tablero Ouija cuando la planchette escribió «VAYAN» sin que nadie empujara.
Cuatro adolescentes en Guadalajara dejaron el tablero Ouija cuando la planchette escribió «VAYAN» sin que nadie empujara.
De madrugada no pudo moverse. En el umbral había un hombre alto de sombrero. Cuando el cuerpo respondió, la habitación estaba vacía.
Los chaneques forman parte del folclore nahua y del sureste mexicano: guardianes del monte, espíritus traviesos y figuras que, según la tradición oral, pueden desorientar, enfermar o arrebatar el tonalli. Archivo documentado de La Calle del Miedo.
Lucía jugó al Hombre de la Medianoche en el espejo del internado; detrás de su reflejo había un hombre de negro que no movía los labios.
Al anochecer en un peristil haitiano cantaron primero a Papa Legba. Sin abrir el umbral, ningún otro lwa puede pasar.
En una orita al anochecer el viajero dejó ofrenda a Eshu. Al doblar, el camino conocido volvió al cruce.
Robert Johnson desapareció del Delta y volvió tocando como dos hombres a la vez. El mito dice que firmó en la encrucijada de Clarksdale.
En el Volksbuch de 1587, Faust firmó con sangre un pacto de veinticuatro años con Mefistófeles.
El dhampir surge de una de las uniones más oscuras que el folclore europeo pudo concebir. La tradición balcánica dicta que cuando un vampiro (un vrykolakas o strigoi) regresa de la tumba, no siempre lo hace movido únicamente por una…
En Tánger, una noche sin luna, Youssef oyó su nombre en el callejón. La linterna reveló los pies de Aicha Kandicha mirando hacia atrás.
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